Parece que aveces padecemos de amnesia, de una cierta demencia interesada.
¿Hasta cuando el señor Eguiguren seguirá recordando a cientos de mujeres, a miles que recibir una paliza se olvida al cabo de los años y desaparece hasta quedar en nada?
¿Hasta cuando se seguirá dando un ejemplo falsario y paradójico entre un partido que premia con medallas a quién se interpone ante una agresión a una mujer en la calle, y sigue manteniendo en sus filas a hombres juzgados por malos tratos?
Sólo se me ocurre una palabra: vergüenza.
Y se habla de Paz y de violencia y todo suena a hueco.EGUIGUREN MALOS TRATOS