No es tan dañoso oír lo superficial como dejar de oír lo necesario.(Marcus Fabis Quintiliano)

| 21.7.09

No me gusta Bilbao.
Ya, podreís decir que me he vuelto loca , y cosas parecidas , que cómo puedo decir semejante barbaridad, que Bilbao no es bello es!! bellísimo!!!, después de que mes a mes y día a día se va convirtiendo en el buque insigna de la modernez arquictectural de pro, donde se dan de codazos , escuadrazos y ladrillazos los más famosos arquitectos y arquitectas que en el mundo son.

Pues es que es por ello mismo, por eso que Bilbao no me gusta.

Bilbao, me está pareciendo un mausoleo- ciudad , es un paseo por esas ciudades cementerios donde en una esquina se ve el edificio de Don No sé qué , diseñado por Don no sé quién ; allá la torre tal y cual , al fondo el museo raro , al otro lado el puente resbaladizo , (que aprecias de buen grado cuando estás con la rabadilla en el mismísimo suelo , perspectiva majestuosa desde el suelo , grandeza sin igual : !sí señor! y así apreciar la obra en su máximo " grandeur " ; al otro lado las cajas de cerillas esas del japonés...estilo edificio Manga y no sé cuantos cucufates más , ( y otros que vendrán) , repartidos por la milimétrica geografía bilbaina.

Yo que soy ya viejilla añoro y recuerdo con nostalgia , que es lo mismo pero no es igual , " La Concordia " que ya desapareció , aquel café bilbaino que murió gracias a un Bingo; añoro y recuerdo la antigua plaza de Arriquibar ; el puente de DEusto que se abría como una boca de tiburón; la leona de Deusto cuando estaba sucia y negra , la fábrica de Euskalduna ; el Horno Alto iluminando la ría; como añoro aquel Sagrado Corazón sucio y no el de ahora que parece una chocolatina envuelta en papel dorado , como esos Reyes Magos de chocolate que se suspenden de los supermercados en Navidad.

Andar por Bilbao es como pasar por un cementerio de panteones , lustrosos , marmolescos , majestuosos , que huelen a polilla de armario de banquero jubilado , osea , mal , para que me entendaís.


Menos mal que la ría es marrón, y no refleja.

Más o menos, ya sabeís.

15 comentarios:

Moli dijo...

Sonia y quien lo necesite: para cualquier duda sobre cómo tuitear, mi correo está disponible en el perfil. Muxuak.

javi dijo...

Las gabarras, los anguleros
¡¡¡ yo !!, ¡¡
El Princesa Leopoldina !!
construido en Euskalduna, y en mi infante recuerdo, surcando la ria hacia el mar lo vi, ...... los buzos, boteros, txikiteros con sus bilbainadas, el contrabando de Seikos,transistores y radiocasettes, los G. Civiles de carabineros, sin tricornio, con gorra y de verde clarito, .... ¡¡los tximbos !!, aves de zarza e higuera, ¡¡ que han desaparecido !!
Me decia un giputxi, amigo, que Bilbao era muy feo, pero que tenía un oculto misterio, y los bilbainitos eramos de otra galaxia.
Por cierto, el domingo a las 11,30 h. en mi sudada y en el puente de la imagen, habia una pelea, y de las gordas, entre personas de color negro y personas de color magrebí,
¡¡ Y todo Cristo mirando !!. Es otro Bilbao.
Moli espero que en la "euskalencauner " esa, que se celebra este fin de semana en tu pueblo, le de un ordago al "tuinter", al fin y al cabo algo tengo que ver en su celebración.

M i K e L dijo...

Jodo! Pues a mí la foto que has puesto me encanta. De lo que has escrito hablamos a la luz del día. Verás!

Io dijo...

¿Es por provocar o sólo un ejercicio de estilo literario, lo de hoy, Sonia?

Te releo al revés, del final hacia el comienzo:

- "Andar por Bilbao..."
Para nada, para nada, y eso que aún no me he recorrido los barrios periféricos. No he de remontarme a ningún paseo por el "parque de los patos", me basta con contemplar puertas, forjados y los esquinados de muchos edificios para que la realidad que veo no confirme, ni poco ni mucho, lo que has escrito.
Denostar la opulencia de banqueros y de no banqueros me parece tan innecesaria cuando se habla de la contemplación de Bilbao, de sus calles y de sus gentes, como no reconocer la especial sensación que embarga a tanto viajero que contempla en directo la esfinge de Giza (Gizeh) o la salida del sol en las dunas de Marsuga (Merzouga), a cuenta de la cruel realidad del trabajo esclavo sobre el que se construyó la esfinge o a cuenta de la dureza de la vida en los arenales del Sahara.

- "Yo que soy..." Que manía la tuya con querer minusvalorar la espléndida realidad que exhibes.
¿Por qué te quieres tan poco, en ese sentido, Sonia?
Del resto del párrafo no digo nada: son tus recuerdos y tus añoranzas.

- "Bilbao me está pareciendo..." No me cuadra, Sonia, no me cuadra. ¿Qué hay de la descripción que te he oido del Mercado de la Ribera? ¿Qué hay del encanto del rinconcito de la Catedral desde el que quizás un día podría divisarse aún un barco velero? ¿Qué hay de la espléndida vista de la ría desde la esplanada de la estación? ¿Qué hay del bullicio, de la vitalidad y del colorido alrededor del mercado de las flores? ¿Qué hay del gentío y del mercadeo en los soportales de la plaza Nueva? Podría seguir, podría seguir encontrando belleza en esta ciudad; desde mi ignorancia sobre Bilbao podría alargar mucho la enumeración de lo que me admira de tu ciudad y de sus gentes.

- "Y podréis decir que..."
No Sonia, no te has vuelto loca pero resultas provocadora..., billantemente provocadora, puñeteramente provocadora...

- "No me gusta Bilbao" Bueno, pues es una pena que te pierdas lo que de bueno tiene... Pienso que tus amigos, quienes te conozcan bien y con sólo mirarte a la cara sepan de tu estado de ánimo, podrán estar bastante de acuerdo con mi diagnóstico final, doctora:
Sonia ha estado provocadora en este escrito de hoy, brillantemente provocadora a cuenta de Bilbao.

¡Cómo te gusta jugar!
¡Si es que eres como una niña!
¡Y qué bien lo haces!

Por un momento hasta estuve por creerte. Más o menos, como sueles decir.;-)

Un beso.

Y saludos.

el jukebox dijo...

Pues a mí me gusta. Me gustaba ya cuando decían que era negro y feo, y me sigue gustando ahora. Supongo que tiene eso indefinible que llamamos "encanto" y que, en otro orden de cosas, hace que Leonardo DiCaprio nunca pueda llegar a ser Al Pacino. De todas formas, si Bilbao te cansa, quédate una temporada en Donostia y ya verás cómo tu perspectiva cambia veloz y radicalmente.

sonia dijo...

La foto, es de uno de los lugares que aún me gustan de Bilbao.
Lo demás ya os digo, para mí es un mausoleo..como cuando iba a Derio y me iban comentando las esculturas de Benlluire de ángeles que se llevaban raudos y veloces las almas de las "grandes" familias .
Son las modas, que hay, hay que seguir ofreciendo trozos de espejos a los indígenas, en este caso en forma de edificios, y puentes, para que vengan esos "monederos" con patas del barco de Santurtzi, o de la agencia de viajes y vea Bilbao.
Al final todos dejan el dinero, comiendo en el Casco Viejo, pero...hay que adornar alrededor.

Mi bolsillo no daría para Donosti, pero ver el mar eso es calidad de vida, por muy Foster o Isosaki o quién sea.
El mar en la ciudad, es una maravilla.

el jukebox dijo...

El mar... Sí, ahí tienes razón.

furun dijo...

Eres una "jovencita" puñetera, Sonia.

La foto, por cierto, preciosa. La he remirado muchas veces. Me encanta todo. Y curiosamente lo que se ve es bastante antiguo, no?.

Estoy bastante de acuerdo contigo en que, tal vez, Bilbao se esté convirtiendo demasiado en un "escaparate". A mi me gustaba más cuando olía y existía un sirimiri casi constante.

Pero eso se llama NOSTALGIA y no sé quién decía que la nostalgia es un error.

Lo de ver el mar ...... es que todo no se puede tener.
Un amigo mío de Portugalete siempre comenta que no entiende cómo colocaron la capital en Bilbo y no en Portu, estando esta noble villa a la entrada del mar por nuestra ría.

De todas formas, eres la mejor, Sonia y si tú dices eso, por algo será. Igual es que no tengo la suficiente sensibilidad para captar lo que expones.

sonia dijo...

Querido Furun , exageras conmigo, pero..qué narices! eres de Bilbao ,no? !qué se le va a hacer!

PD:
"El mar, la mar como la queraís llamar"

M i K e L dijo...

Yo en mi móvil llevo de fondo de pantalla la foto de una baldosa de Bilbao; a mi alumnado le explico que el Océano Atlántico desemboca en el Nerbión-Ibaizabal-Kadagua y que a Adán y a Eva los expulsaron de Atxuri. Vale, soy uno de esos bilbainitos que se sienten de Bilbao estén donde estén y porque no viajo mucho pero seguro que vería Bilbao hasta en el último rincón de Tasmania. A mí me gustaba antes, sucio, gris, con esos viejos trenes que iban a Portugalete o ese olor a humedad de la estación de San Nicolás. Me gustaba no por su arquitectura o por el caos de sus barrios periféricos (vivo en el barrio donde estudié, Rekalde, y sé lo que es el caos), sino porque un domingo a la mañana subía al Paga si hacía bueno, o Artxanda si hacía malo a ver cómo se veía mi pueblo sin mí, y lo veía tan coqueto, tan "agujero" entre montañas, tan queriendo subir con sus casas en las laderas y queriendo bajar con su tributo a la Ría. ¡¡¡Ay, aitite, cómo me enseñaste a enamorarme día a día de Bilbao!!!

Pero ahora me gusta Bilbao, tan europea ella con sus paseos en Abandoibarra, sus medios de trasporte tan limpios y eficaces y sobre todo con esos jubilados como mi aita a los que los turistas les preguntan por una calle y ni cortos ni perezosos suelen contestar "ya te acompaño yo y te cuento Bilbao".

Bilbao es algo más que la caseta de Puppy, el mercado de la Ribera, el funi, el metro o el tranvía, es una ciudad que se patea de lado a lado en un pispas, que tiene un clima estupendo (yo también soy un nostálgico de los infinitos días de otoño bajo la lluvia) y una gente que se siente orgullosa de su terruño por encima de macrohoteles, pinacotecas del siglo XXI o ricachones que viven en sus torres.

ME GUSTA BILBAO... y no lo cambio por ninguna otra ciudad.

M i K e L dijo...

transporte, leches ya!

javi dijo...

En el Rekalde
que no hay alcalde
que no hay justisia
que no hay perdón

En el Rekalde
que no hay alcalde
tiran la m...
por el balcón.

Un cierto día
pasaba yo
y me tirarón
¿¿ que ??
¡¡ mie ... !
por el balcón
Si me descuido
un poco mas
me rompen el crisma
me rompen el crisma
con el orinal.

¡¡ Pon tu la música !!
O igual no te sabes esta canción.
Se oia cuando Bilbao, olía a sudor obrero, se veía gris, y entre las angulitas habitaban peces gordos.

sonia dijo...

No es que me guste el Bilbao sucio, y negro de antes...pero es que me horroriza el Bilbao mausoleo de arquitectos que elaboran proyectos en despachos a miles de kilómetros.
Y ya lo que me parece cursi hasta decir basta es intentar dejar un sagrado Corazón dorado, paque no "haga feo" o "desentone"
o cosas así.
Que no me gusta que no,...pero para gustos se hicieron los coloricos.

PD:
Moli mil gracias, un besote.

javi dijo...

Mañana es Santiago y cierra España, patron de alguien.
Os recuerdo que los supers estarán cerrados, excepto los chinos claro.

Io dijo...

La belleza de lo efímero.

Juan Gallego evocó lo efímero de la vida y la certidumbre de la mortalidad en la exposición celebrada del 26 de marzo al 30 de abril de 2009 en la Galería Fernando Pradilla bajo el título “Memento Mori”

Fuente: http://arteenlared.com/espana/exposiciones/juan-gallego-evoca-lo-efimero-de-la-vida-y-la-certidumbre-de-la-morta.html

Cada cual escoge sus temas, focaliza su interés en una u otra cuestión y a mí me sigue sorprendiendo el milagro de la vida y su fragilidad.

Y en esta mañana de domingo, un breve comentario me ha devuelto al primer plano, con toda su fuerza, la idea de que parte del goce de la vida radica, quizás, en poder saborear la belleza de lo efímero. O así me lo parece, más o menos, como sueles escribir tú, Sonia.

Un beso.

Y saludos.