No es tan dañoso oír lo superficial como dejar de oír lo necesario.(Marcus Fabis Quintiliano)

El euskera ¿amable?

| 12.12.08
Reconozco que es uno de mis temas recurrentes. Aunque, al parecer, no soy la única persona que le da vueltas al tema, porque también lo trata Garagoikoa por ejemplo. Incluso el Consejo de Europa anda preocupado al parecer, según se recoge en la prensa de hoy (basta echar una miradita en google, porque, como es normal, cada quien lo observa según sus gafas de ver la realidad)

Caminando por Bilbao vi unas cuantas banderolas, de esas que se cuelgan en las farolas, en las que se podía leer "el euskera amable, orain bai, horrela bai" que a la vista de las fotografías no pude asociar a nada en concreto. Cuando he visitado la web Biribilko he podido entender mejor de qué va el asunto.

También he visto estos días en Gran Vía 85 un cartel correspondiente a  una campaña publicitaria en la que se nos "invita" a trabajadores y trabajadoras a usar el euskera en la Administración Pública.

Ahora bien, ¿es posible una política lingüística amable? ¿no llevaría al euskera y a los y las euskaldunes a acabar siendo piezas de museo? ¿o con lo de "amable" se trata de que hay que amar al euskera?

La foto, del blog Garagoikoa.

5 comentarios:

kanif dijo...

Eso del Euskera amable se debe referir a que antes lo hablabais a lo bestia, con exabruptos, en plan primitivo, y ahora se va a atender a la gente más civilizadamente... en plan europeo...
Una campaña inútil como tantas otras.

M i K e L dijo...

Sí, con educación, con una dicción perfecta donde los bizkaitarras diferenciemos de una vez la ts, tx y tz, y sobre todo la mejor de las sonrisas mientras claveteamos al foráneo con nuestras Kas y nuestra permanente "apología del terrorismo", en forma de conjunción copulativa (que bien que jode!). Ya lo decía el padre Larramendi: "el vascuense es lengua fasil... si hasta los castellanos aprenden para lo del comercio con nosotros".

Mientras no liguemos en euskera, el enfermo no va mejorar, así que igual empezamos con la lengua amable, y luego pasamos a querible y a besable. Slurp! O con la lengua sólo.

Marieta dijo...

Kaixo, Iñaki,
Me ha gustado tu apunte, ciertamente si la cursilada de la amabilidad se refiere a una aplicación timorata, acabaréis en el museo.
Como dice el refrán: lo cortés no quita lo valiente, y se podría añadir que cortesía, valentía y prudencia se pueden conjugar. No conozco la política lingüística de Euskadi, y ya sé que aunque sólo sea porque para los castellanohablantes el euskara es mucho más difícil que el català, no se puede extrapolar a Euskadi la forma de realizar la inmersión en Catalunya. Pero tengo muy claro que si no se hubiera hecho la inmersión en la enseñanza, el català estaría en franco retroceso (nos queda aún mucho por hacer).
Pienso que hace falta convencimiento y decisión, no es ninguna barbaridad hacer saber a la gente que vive en Euskadi que tienen que conocer la lengua del país si se les facilita los medios para aprenderla y se aplica la política lingüística con sensatez. Pero es posible que el amor al euskara de algunos políticos compita desfavorablemente con su afán electoralista.

imperativo dijo...

Antes de leer ésta observación Leia en el blog de un militante nacionalista un comentario en referencia al euskera.
Según su opinión 10/12/08, ya es suficiente con el trabajo de las instituciones en lo concerniente al euskera con resultados excelentes.
Aparte de la amabilidad con que a mi me gustaría que se tratara al euskera sería importante que quienes hemos aprendido mas o menos nuestra lengua sin subvenciones y con incipientes signos de presbicia, sintiéramos que nuestro esfuerzo es compartido fundamentalmente por quienes lo consideran un pilar en sus convicciones políticas.
Decir que los instrumentos públicos son suficientes y que lo demás son saraos de entretenimiento, me parece que no se ajusta a la realidad y además me parece desproporcionado. En realidad un poquito de amabilidad no le vendría mal al euskera.

Agur bero bat

Io dijo...

Si los contribuyentes lo soportan se puede gastar el dinero en no importa qué...luego faltarán recursos para sanidad o para investigación, pero sarna con gusto no pica, como dice el refrán.
Me suena a conocida la música y la letra de esa "canción".
:-)